Para muchos de los jóvenes adultos a los que atendemos y que ya no están estudiando, las clases de conducción no son gratuitas. Sin embargo, el carné de conducir puede abrirles las puertas al mundo laboral, a oportunidades de vivienda y a una mayor independencia.
Una donación de 66 dólares contribuye a financiar una hora de clases de conducción y a proporcionar el apoyo que un joven necesita para obtener el carné de conducir.




